Entrando a la luz


En un camino solitario, en la noche; en una banca hecha de piedra se encuentra él; mirando hacia los faroles encendidos, ellos son la única presencia, la única compañía que tiene en esa noche. Así debe ser.

Poco a poco va recordando su vida, su suerte y sus lágrimas. Recuerda cuando era un chico tonto, recuerda cuando su rosa lo lastimó, recuerda y eso es todo lo que hace esa noche. Bajo el abrigo de la noche medita y piensa en su vida. Piensa que le falta por hacer y que de todo lo que hizo no debió hacer. Sabe que sus errores son lecciones, los aprecia pero no puede evitar pensar que su vida sería distinta si no se hubiese equivocado.

Ya lo intentó una vez, y lo volverá a hacer, solo en ese camino desierto intentará acabar con su vida nuevamente, lo logrará y volverá a nacer por que así está escrito.

Poco a poco la luz de la luna lo inunda todo, los árboles sin hojas, el silencio que vuelve todo una ilusión. Poco a poco el también se llena de la luz de luna y bajo su protección muere de frio.

A las horas sale el sol, comienza la gente a pasar por el camino, nadie nota que ahí, en una banca hecha de piedra de un camino concurrido se encuentra un cadáver. El recuerdo de alguien que no pudo ser quien quiso ser. El cascarón de una nueva persona.

Justo cuando el sol toma el cielo se levanta de su banca, deja atrás todo recuerdo y no mira atrás, nunca más volverá a ser quien no quiso ser.

El día luego de la noche de Luna

El universo está lleno de caprichos. El nos pone a jugar en su inevitable ruleta. Sin embargo todo lo que pedimos nos lo da.

Recuerdo cuando no era más que un niño, conociendo el amor por primera vez. Recuerdo a esa Ananke bella, mayor, agradable que no sabía como hacer su labor. Desde ahí te amé. Ese fue el principio de todo. Ese día comencé mi camino de rosas y espinas

La vida me dio la oportunidad de aprender con dolor y esa es la forma en que sus lecciones se han quedado gravadas en mi memoria y mi piel. Pedí al cielo y al viento verte, tenerte cerca, ser uno. Nunca lo pude hacer, nunca me diste la oportunidad ¿Es que no ves que somos el destino del otro?

Tiempos de sombras y luz vinieron despues. Risas y lágrimas llenaron la profundidad de mis ojos.
Y luego, con un giro de la rueda me encuentras, me quieres, me ves. Ahí estoy yo para tí... Pero no como siempre.

Gracias por las risas, por la plática, entendí muy bien como fueron las cosas... Lo entendí luego de años sufriendo. Lo entendí luego de dejar muchas aves volar. Tú fuiste la primera.

Eres mía, siempre lo serás. Hoy es el día luego de la noche de luna, esa luna hermosa que me mencionaste. Hoy es el día en que comprendí que mis peticiones siempre son escuchadas.

Un regalo de un Elfo.

El mundo es mágico, existen mariposas que hablan, brujas que no encajan en ningún estereotipo y elfos. Uno de estos último, el más lindo que he conocido, como una noche con estrellas brillantes, me hizo un regalo. Acá se los comparto:



Niño, hijo de la luna
¿Que haces que no me adulas?
¿Quien te distrae de mi?
¿Acaso mi canto ya no te hipnotiza?
¿Mis ojos ya no atraviesan el cristal de tu alma?
Dime si mi voz se pierde en la oscuridad de la noche
para rogar a el viento que la lleve hasta ti.
O niño, reflejo plateado en el agua,
dime ¿Que haces oculto en el manto de la noche?
¿Porqué juegas a las escondidas como una driada de árbol?
¿Por que hulles al escuchar mis pasos?

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Noche, tú que llegas con tu oscuro manto y cubres con él la inmensidad de mi alma, dime, ¿quién es ese que corre por el bosque? Por más que lo busco el sigue escapando de mi. El viento susurra a mi oído que lo busque pero en la oscuridad solo alcanzo a ver su resplandor a lo lejos ¡O luna! Tu que guardas, tu que iluminas mi alma, dime si a acaso es tu hijo este niño que juguetea en mis dominios y que roba mi atención pero no responde a mi llamado.

Esta noche le prestaré mi voz al viento para que lleve lejos mi canto y él pueda escucharlo. O hermosa criatura, tu cabello se ondula mientras juegas con las dríadas, tus ojos guardan el brillo de las estrellas y tu risa es tan dulce que las flores florecen al escucharla. O hermoso regalo de la noche, ¿Qué pasa que te ocultas de mi? Ven esta noche a mi lado, regálame un amanecer junto a ti, Permíteme sentir tu piel, esa piel aterciopelada que refleja la luz de la luna y le roba su color plateado.

Mientras espero su respuesta en lo profundo de mi gruta escucho un murmullo, es el agua que cae por entre las grietas y forma un hilo cristalino que fluye y cae por el acantilado de mi soledad, en su susurro escucho un canto, es el canto de mi esperanza que no muere que promete que el vendrá, corro a la entrada de la gruta con mis pies descalzos, el deseo sobre mi cuerpo desnudo es cubierto por un manto de inocencia. Ya en la entrada de la gruta puedo escuchar sus risas, y sus saltos entre los arbusto, de la misma forma que juegan las dríadas en el bosque, lo único que rebela su presencia además de sus dulces sonidos es el momentáneo toque de los rayos de luna que se cuelan entre las ramas.

Mi corazón salta cada vez que veo sus ojos brillar en la oscuridad de mis pensamientos y su risa rompe el silencio de mi soledad, pero justo cuando su rostro esta a punto de revelarse, el amanecer a lo lejos llega y súbito, y el dulce niño, hijo de la luna se escabulle entre las ultimas penumbras, dejando tras de sí, huellas en el pasto cubierto de rocío.

Otro amanecer llega, bañando mi cuerpo con los primeros rayos del día, su calidez rosa mi cuerpo y es entonces cuando lo siento, son sus labios, tiernos y cálidos deslizándose por mi cuello y abrazándome con el calor de un nuevo día. Pero esta noche lo volveré a esperar por que un amanecer no es suficiente para mí, yo quiero tener el regalo de la noche, el reflejo plateado en el cristalino y apacible pozo de agua, el hijo de la luna y desvelo en mis largas noches de soledad.

Por eso, Viento! toma mi voz nuevamente , recorre el firmamento, busca entre los bosques, recorre las praderas con mi llamado y tráelo de regreso a mi, que el recuerdo de sus cálidos labios no calma mi deseo, todo lo contrario, me hace desearlo aún más.


Suposición de un grito desesperado

¡Hola! Sé que me lees. Esta vez quiero decirte que a veces me preocupas, tus acciones parecen de alguna especie de animal y no de un ser humano sapiente. Me gustaría explicarte algunas reglas básicas si no de convivencia al menos de conocimiento Chronístico.

Número uno: Cuando digo no, quiero decir sí; cuando digo sí, quiero decir sí.
Sabes que me muero por vos y no puedo negarte nada.

Número dos: Todo lo que te he dicho y todo lo que te diré, directa o indirectamente es sincero.
Nunca he mentido sobre lo que siento por vos, nunca he intentado manipularte ni hacerte sentir mal, simplemente me he expresado como no lo había hecho con nadie porque eso es lo que me inspiras.

Número tres: Nunca jamás le cuentes a una persona enamorada de tí que prefieres irte a otro lugar antes que verle.
A ver, querida Ananke... Resulta que aunque nunca vengas aún te espero y aún tengo un poco de esperanzas. Ya te dejé libre para que hagas lo que quieras pero mi puerta nunca está cerrada para ti. Sin embargo es un suicidio decirme que estás en la estación de autobuses hacia mi casa pero que mejor te devuelves... No tenés cerebro.

Espero que estas simples y pequeñas tres reglas te ayuden a comprender un poco más la mente que habita en "tu amado". Y si no, al menos espero que te aclare el porque estás dejándome de importar poco a poco. Sigue así, entre tu música, tus fiestas y tu poco razonamiento estás convirtiendo mi drama en comedia.

Tal vez si volvieses a tener tu cabello original serías más inteligente. Ya te lo he dicho, natural me gustas más...

El final del cuento

Y vuelvo a comenzar mi camino, esta vez más maduro. Comprendí que el Chronos del pasado ya no existe, ahora soy yo, y comprendí, como lo hice hace un tiempo que he muerto y volví a nacer. Una etapa de mi vida ha sido guardada en el cajón de los recuerdos, en el álbum de fotografías.

He decidido dejar de culparte y de culparme. He decidido liberarte de mi pensamiento, me parece que será mejor que vueles por tu propio camino y si quieres volver a casa me busques; puede que no sea fácil, puede que esta vez sea yo quien cubra de nubes mi existencia, pero por ahora lo único que importa es que seas feliz con tu libertad. Y yo con la mía

Te tuve mucho tiempo junto a mi, de una u otra forma. Mucho tiempo lastimándome por aferrarme al pasado y no aprender de el. Ahora es distinto, ahora soy otro y cada vez mejor. Estoy donde debo estar y con quien debo estar y seguiré este camino hasta donde no pueda más.

¡Haz lo mismo! ¡Disfruta! Eres libre y no serás más mi inspiración. Ya no


Trentis, el duende de la cueva

Domingo 18 de enero, 1890.

Hoy he entrado a una cueva a la orilla de la playa, esta playa mágica con aguas azules y arenas blandas. En la cueva encontré una puerta de piedra con letras en algún idioma extraño gravada sobre ella. Empujé un poco la puerta y ella cedio, por dentro era un lugar acojedor, todo completamente cubierto de oro, elegante, bello.

Poco a poco fui perdiendo la nocion del tiempo y el espacio, sentado sobre el borde de una cama de la madera más bella y con un dosel de seda se encontraba un duende, un pequeño duende sosteniendo un espejo de plata, era el duende más hermoso que haya podido ver, no era un duente de cuentos de hadas, ni de los malos que roban niños para divertirse, sino un duende hermoso, brillante, jovial y dulce. Con cuidado me acerqué a el procurando que no se asustara, el duende sin apartar la mirada del espejo me dijo:

-¡Hola! Te estaba esperando. Mi nombre es Trentis Ellette Faerydae. Soy el duende del corazón de hielo

-¿Esperando? ¿A que te refieres? Podrías decirme en donde estoy?-- Pregunté desconcertado.

-Esta es mi casa y al mismo tiempo mi prision. Hace mucho tiempo yo era el rey del bosque, el más bello. Un día Gilraen Celebrindal, la hija de un elfo importante, llamado Elros Ringeril se enamoró de mi, sin embargo nací incapacitado para amar. He lastimado a mucha gente sin la más mínima intención y a ella la lastimé al ser rechazada por mi corazón. Ciega por la tristeza y la ira fue al monte Carling y se suicidó bajo el árbol más bello y hermoso. Como venganza su padre, me maldijo y un noche mientras dormía lanzó su hechizo sobre mi espejo; en cuanto viese mi reflejo me quedaría contemplando la belleza que mató a su hija. Tu eres la persona que me liberará de esta cueva.

-¿Yo? ¿Por que yo?

- ¿Viste el gravado de la puerta? Esas son las palabras de Elros, dice: "Solo aquel con la llave de la puerta del invierno conocerá la riqueza que aquí se encuentra"

En ese momento hurgué en mis pantalones, no tenía nada, ninguna llave

- Perdona pero creo que te equivocas. ¿Como podría ayudarte si no tengo ninguna llave y no veo ninguna puerta además de la de entrada?

- Acércate, dame un abrazo.

Le obedecí, me senté sobre su cama y al tocarlo aprendí las mil formas de abrazar y querer, sentí como su corazón se derretía bajo mi tacto. Todo mi mundo dio vueltas, mis recuerdos pasaron por mi mente y salían como en una tormenta de ideas.

Al aterrizar solo quedé yo en una sala grande, en un edificio de piedra. Caminé hasta una habitación circular, siguiendo una alfombra suave y llegué a una pequeña mesa central en donde estaban cuatro llaves, las cogí. Levanté la vista y por toda la habitación habian cuatro puertas. Me acerqué a la primera de color verde y sentí un pequeño calor sincero, alegre; probé las llaves y al calzar una abrí la puerta, en ella solo había un árbol verde, frondoso con un corazón tallado en el tronco. Dentro del corazón estaban las letras G + T.

Pasé a la segunda puerta, esta vez de color Amarillo y con un calor asfixiante y a la vez relajante; probé una vez mas las llaves y abrí la puerta, detrás de ella había un pequeño lago, cerca del mismo árbol de la primera y ropas a la orilla, busqué por toda la pequeña habitación y no encontre a los dueños de esos ropajes

Al abrir la tercer puerta, la roja, la toqué y sentí un frío tranquilizador. En esta puerta habían muchas hojas, en ella el árbol estaba desnudo solo el corazón en el tronco con las mismas letras, sin embargo tenía una pequeña tumba debajo.

Utilizé la última llave para abrir la puerta azul, la que suponía que era del invierno. Detrás de esta puerta se econtraba un cementerio completamente cubierto de nieve, era de noche; bajo el árbol un hombre brillaba sobre la oscuridad tenía una túnica de una buena tela, parecía de la nobleza, tenía sus manos llenas de cristal y el marco de un gran espejo estaba en el suelo. Se acercó a mi y me dijo:

-Muchas gracias, me has liberado. Elros me mantuvo con la tumba de su hija desde su maldición y ahora soy libre, gracias nuevamente por acudir a mi llamado. El tiempo me ayudó a descubrir en mi que... Bueno, no importa, puedes tener todas las riquezas y lujos que quieras- Me abrazó y el mareo volvió a mi cuerpo, todo daba vueltas pero antes de separar mis pies del piso ví sus bellos ojos, detrás del ojo izquierdo descubrí una lágrima privada y secreta, una lágrima que nunca saldrá. Esa lágrima es la única persona que amó en su vida, la bella Gilraen Celebrindal. Esa lágrima es el dolor de un amor callado para toda la eternidad.

Desperté sobre una roca en la playa, el rocío mojaba mi cara. Sabía que tenía gran cantidad de riquezas, porque un duende nunca miente, sin embargo lo que más aprecio es que ese día aprendí

Aprendí a abrazar, a amar y no callar lo que siento.



Entre risas y sorpresas surge en mi imaginación

He escrito muchas cosas sobre mi Ananke, de todas formas sobre ella es el Blog; sin embargo en mi vida han habido personas que me han apoyado en mis más duros procesos. Ya he escrito sobre Anankes buenas y Anankes malas, sobre Mariposas y cuentos que parecen sobre hadas. Pero esta vez el turno es de una bruja, una bruja sexy, guapa y contra todo pronóstico amable y aracnofóbica.

Ella sostiene, junto a mi, mis miedos de que una araña gigante venga de noche a molestarme. Duendes y diablos podrán aparecernos, pero una araña nos espanta como si fuese la ultima cosa que veríamos en la vida. Ella invoca los poderes del futuro, pero no los controla. Hace que sucedan las cosas y se sorprende de lo facil que consigue lo que quiere.

Esta bruja resulta ser mi parte femenina, mi espejo, mi hermana. Ella me apoya en mis más grandes locuras, amores y tristezas. Y por eso esto va para mi bruja hermana.




Te quiero, eres parte de mi vida. Quedate conmigo viviendo en el mismo mundo, las mismas guerras, juntos todo lo podemos. Gracias!