Sobre el histerismo y otros demonios

Una mariposa que vuela en mi vida describe esos momentos tan intensos de miradas y coqueteos!

Sobre el histerismo y otros demonios

En un ir y venir de palabras con doble sentido, miradas indirectas y perturbadoras, ansiosos caminares alrededor de la presa y muchos ofrecimientos de compañía, la señorita Histeria va quitándose la ropa y mostrando lo que desea obtener de su corte de seguidores. Es un juego de coqueteo que desata pasiones, donde algunos mueren en el intento y otros, los pocos, logran compartir su cama hasta que el Sol regresa a casa. ¿Si es un manejo maquiavélico del entorno? ¿Si es cruel para quienes se hacen ilusiones más allá del momento de asombro? A la señorita Histeria esto no le preocupa, pues ella simplemente detecta a alguien llamativo, lo invita a su mesa y deja que sean la vida y el universo quienes decidan con qué cartas juega.


Ante algunas censuras y malas experiencias, la señorita Histeria se había resguardado en una cueva de cristal y máscaras tiernas, había ocultado sus garras y moderado su andar felino por la azotea, pero en una Luna Llena de fuego antiguo, sus acompañantes nocturnos, el lobo y el vampiro, la invitaron a salir a dar de nuevo una vuelta, por los cielos, bajo las estrellas. La señorita Histeria se vistió de rojo un poco con temor de llamar la atención y ser juzgada como descarada, se perfumó con su aroma de niña mala, se pintó los labios con demandas específicas de lo que deseaba y al salir de nuevo al mundo, dejando que su diosa la bañara con oro y plata, escuchó el llamado del viento que nunca dejó de gritar su nombre, esperando con paciencia a que recuperara su lugar en el horizonte.


Extendió las alas entonces, vio que podían ser multicolores, dejó que su corazón inmortal la llevara a pasear y sintió de nuevo cómo la sangre se llenaba de adrenalina al volver a cazar.


Sabe que en su cotidiano respirar el Sol la acurruca para reponer fuerzas, reír sin maquillaje, disfrazarse de niña buena y recorrer mundos de alegría y relaciones verdaderas; pero sabe también, que cuando tiene ganas de sangre fresca, de nuevas emociones y de otras experiencias, su Luna le alumbra el camino y puede llevarla a encontrar su destino.


La señorita Histeria recuperó su fuerza, paso a paso y sin dejarse arrastrar por ideas viejas, simplemente escuchando al corazón, tiñéndose de violeta y disfrutando del juego tentador que siempre le llamó la atención. Unió de nuevo su cuerpo, alma, mente y corazón, recordando que no solamente es mariposa hada buena, sino también bruja vampiresa... y respiró profundamente hondo: se avecinan aires de conquista y seducción!
De: http://moi-lamariposadecolores.blogspot.com/2012/07/sobre-el-histerismo-y-otros-demonios.html

Un cuento de caballeros y dragones

Había una vez un caballero enamorado. El no era un caballero cualquiera, al contrario de los demás caballeros, él estaba encerrado en una torre. Siempre veía hacia el reino, bello, limpio, feliz y deseaba ser libre para disfrutar del sol y los campos, pero siempre que intentaba escapar, la bestia del castillo le hacía una pregunta: ¿Qué pasaría si no encuentras ahí abajo lo que buscas? Cada vez la misma pregunta, "entonces buscaría en todos los lugares del mundo" respondía él. El Dragón siempre se volvía a dormir sobre la puerta. "Piensa un poco más" siempre era su respuesta.


El pobre caballero desistió de salir de la torre, el dragón nunca lo dejaría salir, por más que el diera la respuesta correcta. Ese era su pensamiento y así se dio por vencido. Decidió entonces entrar en anhelo, entrar en nostalgia. En cada amanecer veía el pueblo despertar y deseaba estar ahí. En cada anochecer luchaba por sentir la misma calidez que los aldeanos sentían.


Poco a poco la lucha se fue haciendo inútil. Nadie vendría a rescatarlo, nunca sentiría la luz del sol, la locura se acercaba a su mente. Una mañana, despertó con la luz del sol y decidió hacer un intento que nunca había hecho. Decidió imaginar y así imagino el calor del sol y de un abrazo y lo sintió; imaginó el olor y el tacto de la hierba y lo disfruto; imaginó su mundo y de pronto el era todo lo que necesitaba.


Al anochecer salió nuevamente de su habitación. De nuevo la pregunta voló por el aire "¿Que pasaría si no encuentras ahí abajo lo que buscas?". "Lo hago yo mismo, el mundo y lo que necesito está en mi" respondió el caballero. Y poco a poco, la gran bestia movió su cuerpo de la puerta. "Se libre, crea tu mundo" le dijo al caballero, que no necesito más que a sí mismo para hacerlo.

Restos de mi pasado


Enfrentando nuevos ciclos, dejando cosas detrás, siento necesario hacerle el debido homenaje a esas personas o situaciones que ya no están, dejarlas libres en las letras para que bailen en mi recuerdo y decir orgullosamente TUVE.


Personas volátiles que estigmatizaron mi forma de verlas, personas cálidas que no mostraban su verdadera forma y al final me dañaron o eran tan frágiles que las dañé.


Tuve una abuela maravillosa que me enseñó lo que es la magia: Amor y compasión. Ahora comprendo sus sacrificios al sacar dinero de sus ahorros para regalarnos cosas que al final no valoramos. Sus esfuerzos por cuidarnos e incluso cocinarnos en la madrugada si teníamos hambre. Darnos abrazos era su misión, acompañarnos y querernos su forma de mostrarme quién es Dios.


Tuve una niñez, como todos la hemos tenido, pero la mía está llena de sombras oscuras que bloquean mis recuerdos. Sonreí en situaciones, maduré de golpe y descubrí lo que es ser malo por un "mal" concejo que me encaminó hacia mi misión en la vida.


Peleas también hay en mi cuento, en mi vida, peleas definitivas y otras con solución para hacerme más fuerte. Ilusiones que dejé atrás, que están haciéndome peso, a esas también las dejo libres.


Libros de fantasía que me llevaron a mundos imaginarios y me abrieron las puertas de la felicidad. En fin, tuve personas, momentos y días que ahora son lágrimas que flotan en mi alma, lágrimas que liberan y sueltan culpas y resentimientos.


Gracias a quiénes vivieron parte de mi vida, ahora son libres, estoy listo para otras cosas.

Pasando la hoja

Cuentos eternos de mentiras e ilusiones, vienen volando desde otros corazones y con razones más grandes que mis lágrimas vertidas sin motivo. Comprendo que es un proceso, pero que dulce sabor tiene el dolor de un beso, un caricia antigua que no me deja que viva. ¡No lo quiero soltar!


Y cuando un lobo oscuro que revienta burbujas me dice que lo mío es un amor de quince años, la bruja de la tierra me aconseja a pasar la hoja. Mis hermanos con conexiones establecidas por lazos familiares creados por magia, por unión y voluntad.


Caminando todos juntos por el mismo camino, todos en sus asuntos pero todos conmigo. El reloj de cinco agujas se vuelve a afinar, nos volvemos a encontrar para ayudarnos sin mirar. Recordando quiénes somos, a donde vamos y con quién realmente estamos.

A pasar páginas se ha dicho, que el nuevo capítulo aún se está escribiendo y nuevos cuentos en mi vida estaré pronto, viviendo.


¡A reír! ¡A Soltar! ¡A bailar tangos fantasmas sobre las aguas y el mar! Que la alegría llene corazones, que la histeria se controle más. ¡Cada vez vamos siendo quienes podemos ser, quienes soñamos y al final, llegaremos a vernos en el espejo mágico, ese que ve el pasado, y no sabremos ya, donde dejamos tanta tristeza y cansancio!


¿Para qué quedarse atastado en ilusiones del pasado? No hay razón para estar cegado, cuando hay colores más claros en el presente

Respiro de Vida

Días oscuros en mi memoria, días que quiero contar y disolver en el tiempo y las letras. Ese día maldito en donde una canción se vuelve mi maldición, una canción que debería odiar, una canción que me encanta por el dolor que provoca. Soñada para mi, dedicada a otra persona ¡La historia se repite, grande Diosa de la necesidad! Ahí estoy de nuevo, buscando una excusa para sentirme amado, una excusa para sentir el dolor del rechazo.

Violines fantasmas que lastiman mis oídos, coros de ángeles que me gritan con crueldad la realidad: Perdí el paraíso por comer de la fruta prohibida. Y cuando un cuento de hadas me recuerda la cara que en mis sueños reina, recuerdo las risas y la formula para hacer que el mundo desaparezca: Amor.

Todo gira al rededor del dolor y una lista con miles de cosas, ese es el primer impulso, duele vivir, duele soñar. Qué ilusiones vanas viven en mi cabeza, ilusiones que con su transparencia me llevan al precipicio, me pierden y me vuelven a levantar.

Fantasías incompletas en mi mente. La pelea que tuvimos, la conversación que mantenemos y el final que seguiré imaginando. Duendes bailando al son de una melodía que pongo en el baúl de las maldiciones, acompañada por las pociones sin éxito que he intentado desde el nacimiento.

Poción para olvidar


Ingredientes:

- 2 tazas de nostalgia amarga
- 3 cucharadas de masoquismo
- 3 cucharadas de espionaje
- Un tazón de anhelos e ilusiones
- Una canción que duele
- Fuego

Preparación

Colocar en el tazón de los anhelos e ilusiones toda la nostalgia amarga junta, nostalgia que quita sueños y rompe vidas. Revolver mientras poco a poco aplicamos el masoquismo junto con el espionaje. Revolver todo mientras una canción que duele suena. Ponerlo a fuego lento y mientras el fuego transforma, quemamos todos los recuerdos con él. Tomar mientras la luna menguante reina. Y esperar que cualquier hechizo sea más potente que los pasos silenciosos en la cámara del la ilusión

Cuando el corazón despierta XIII

- Engaños de la Mente -

Las palabras se agotaron, como un niño que come todas sus galletas el mismo día. Las palabras ya no sirven, solo queda la contemplación, la resignación y una pizca de esperanza en el fantasma del futuro. ¿Sobre que bases conté mi final y que fuerzas luchan contra lo que, en mi deseo quiero obtener? Lecciones entendidas sin aprender, máscaras de fantasía que te mantienen adicto a ellas.

Y de pronto la represión quema toda cordura en mi cabeza, arden las ideas y las fórmulas concretas, siento la locura que se sienta en su trono una vez más y me dice al oído: "Jamás volverás".

Ahora soy preso en mi cabeza, sufriendo los dolores que por un juego en el bosque gané en mi cuerpo. Tan solo espero que cuando llegue mi momento no me disuelva en el viento, como tantas veces lo he hecho. Siguiendo una fantasía y cayendo como Alicia, en el mismo hueco.

Las palabras se acumulan, de nuevo. Se esconden mientras la locura reina, no hay llanto, no hay fuerza, no hay forma de saber si sigo vivo.